Otro mayo argentino

Un día como hoy del año 1969 marchaban, en  Córdoba, desde primera hora de la mañana obreros y estudiantes hacia el centro de la ciudad.

A las doce y media de la mañana en el Bulevar San Juan, Máximo Mena caía muerto por un disparo de la policía. Era mecánico el primer muerto de aquel día. Comenzaba el Cordobazo. 

Las fuerzas del orden, desbordadas, la emprendieron a tiros con el pueblo. Fue inútil. Los alborotadores se hicieron con el control de la ciudad, hasta la noche. Fue entonces cuando llegó el ejército.

Obreros y estudiantes pagaron la osadía de enfrentarse al régimen militar. Consiguieron 33 muertos más y 400 heridos, pero también lograron agitar las conciencias y tambalear la dictadura.

Muchos son los mayos que Argentina guarda en su memoria.

 

Luis Éluard.

Anuncios

No es lo mismo un crimen que un pecado

Allá por el año 1986 gobernaba en Venezuela Jaime Lusinchi. Este médico de profesión, pero carnicero profesional, nunca entendió bien el contenido del juramento hipocrático.

Un día como hoy de aquel año caían muertos a tiros nueve guerrilleros. Se desconoce como consiguieron abatirlos, pues vestían ropas antibalas y disparaban por la boca. Al menos a juzgar por las pruebas, ya que sus trajes militares no tenían ni un sólo agujero, mientras que sus cuerpos estaban llenos de balas y no quedaban restos en sus manos de haber disparado un arma.  No, no eran superguerrilleros,  eran dirigentes sociales. No vestían uniformes militares, ni empuñaban armas. Pero si es cierto que disparaban por la boca. Al episodio se le conoce como la masacre de Yumare.

No eran los primeros en morir, en 1982 otros 23 luchadores sociales perdían la vida en un bombardeo selectivo. En 1988 fueron abatidos 14 pescadores en El Amparo y como no les dio tiempo a vestirles con uniforme militar alegaron un error. Los confundieron con guerrilleros.

Además de por los asesinatos selectivos, este gobierno se caracterizó por la corrupción. El país estaba sumido en una profunda crisis.

Pero parece que ninguno de estos crímenes importaba a la prensa, el gobierno no recibía crítica alguna.

La ética no era un problema, pero si lo era la moral. Se supo de la relación extramatrimonial del presidente y fue entonces cuando las radios y periódicos escupieron fuego.

 

Luis Éluard.

 

 

Tras un tranquilo primero de mayo

Aquel primero de mayo, el de 1968, pasaría a la historia como un rutinario día de protesta. Gobernantes, banqueros y empresarios dormirían tranquilos al caer la noche.

Transcurrido ya el siempre revolucionario mes de abril, no sólo porque florecerán los claveles, y dejado atrás el molesto día uno, de nada habría que preocuparse. El sistema, tal y como lo idearon, seguiría funcionando.

Pocos podían imaginar, si acaso unos cuantos ilusos u optimistas, en función de quien les hable, que el encierro llevado a cabo por unos cuantos estudiantes el día dos de mayo sería la mecha que prendería el estallido social. Aquella tranquila mañana vería nacer el mayo del 68.

Sí el lector pertenece a la clase social que respira aliviada tras un primero de mayo sin mayores incidentes ni pretensiones, quede tranquilo. Sólo son viejas historias de una época lejana y las circunstancias que  motivaron tal revuelo son ya inimaginables.

Fíjese usted que los estudiantes no tenían salidas laborales, que los obreros eran despedidos a diario y era un viejo sistema contra el que se luchaba. No, respire tranquilo, esto aquí no puede ocurrir. Pues los sueldos eran de miseria, diaria era la represión para quien no callaba y al imperialismo le dedicaron la revuelta.

Pero no sería del todo sincero con usted sin advertirle. Nosotros, los de la clase de abajo, los ilusos, tenemos los mismos conocimientos, en esencia, que aquellos agitadores sediciosos. Porque al igual que ellos, sabemos que la esperanza sólo puede venir de los sin esperanza, que el pensamiento estancado es el pensamiento podrido, que la poesía está en la calle, y que aquel que abra los ojos no podrá volver a dormir tranquilo. Aunque como buen tecnócrata poco amante de las letras permítame ilustrarle con otro ejemplo que hasta usted podrá entender: También al igual que ellos, sabemos que las barricadas cierran la calle, pero abren el camino.

No obstante, muchas de las revoluciones, no todas, al igual que las viejas historias de amor, no tienen un final feliz. Aunque con seguridad, usted y yo entendamos de forma muy dispar el concepto de felicidad. No se lo tome a mal, no se trata de algo personal. Es simple y llanamente que tenemos opiniones irreconciliables, pues nuestros intereses son contradictorios. Para que me entienda, quiero decir que usted es el explotador y yo soy el explotado. Aunque pasen ya de seis millones los que buscan usurero.

Así que me veo en el deber de informarle que del mayo francés reniegan hasta los sublevados. Daniel Cohn-Bendit, uno de los iconos y hoy eurodiputado, pide que se olviden las barricadas, puesto que ya no existe el mundo contra el que se levantó. Y para que no quede posibilidad de duda, titula al libro donde lo escribe: Forget 68.

 

Luis Éluard

Más burocracia, más Madres, más Mayo

Un día como hoy del año 1977 aparecían catorce mujeres concentradas delante de la Casa Rosada. Esperaban audiencia presidencial.

Pronto esas catorce mujeres pasarían a ser cientos, los viernes pasarían a ser jueves y el pañuelo en la cabeza fabricado con tela de pañales se convertiría en símbolo heroico de resistencia.

No se pueden concentrar ni están permitidos los grupos de tres o más personas -anunciaron las autoridades.

De a dos marcharon alrededor de la plaza solucionando así el problema burocrático. Muy pronto la plaza se les quedó pequeña.

La Junta militar, sensibilizada por las protestas de aquellas madres, decidió intervenir solucionando también el problema de espacio.

Entre el 8 y el 10 de diciembre de aquel año, desaparecían doce madres de la plaza de mayo.

Aquellas doce mujeres ya nunca más volverían a marchar alrededor de la pirámide central de la plaza.

La burocracia y sus despistes

María de Manguini, Ana Matilde Conti, Huego Eduardo Donemberg, Guillermo Antonio Ferraro, Alicia Gladys, Carlos Oscar Gatto, Rubén Guillermo Hardoy, Victor Hugo Hofer, Roberto Maimone, Hila Esther Martin, Delfor Manuel Meira, Jorge Alberto Moreno, María Ester Peralta, Raul Horacio Premat, Jorge San Vicente Prieto, Emilio Tomasin, Oscar Alfredo Zalazar, fueron desaparecidos un día como hoy del año 1976 en distintas ciudades de Argentina.

Siete años después, en idéntico día del año 1983, la Junta Militar decidió aquel día que los desaparecidos pasaban a ser muertos. Es decir, murieron 30 mil personas en Argentina de desaparición.

Aunque muchos de ellos ya habían aparecido. Eso sí, muertos y más o menos enteros. Ya se sabe que la burocracia tiende al extravío de ciertas cosas.

Pequeños despistes sin duda, las manos, los pies, alguna oreja. Tan pequeños eran los descuidos que a veces ni siquiera faltaban las dos manos, sólo una se había traspapelado.

Además, y en su favor, hay que decir que la carga de trabajo era monumental. Muy labioroso fue aquel Proceso de Reorganización Nacional.

Esclavitud y advertencia ética

Un día como hoy del año 1848 Francia da por abolida la esclavitud, por segunda vez. Ya lo hizo en el año 1794, pero al percatarse del error, Napoleón logra subsanarlo ocho años después.

Útiles fueron los esclavos para los faraones egipcios. Carreteras, canales y fortalezas fueron construidas por mano de obra etíope.  Numerosos fueron los templos levantados por los prisioneros.

Sin embargo y pese a la existencia de los esclavos aquel imperio daba una gran muestra de civilización. Ramsés II ordenó poner en los templos la siguiente inscripción:

Aquí no se ha fatigado ningún indígena

Tres mil trescientos años después, Nike advierte:

Estas zapatillas no han sido fabricadas por niños.

Guatemala: nunca más

El 24 de abril de 1998 el obispo Juan Gerardi presentó su informe, Guatemala: nunca más. Cuatro tomos tuvo que utilizar para describir la situación que originó el exilio de un millón de personas y en donde doscientos mil indígenas fueron brutalmente asesinados. En Guatemala, nueve de cada diez personas asesinadas eran civiles desarmados.

Odiado por el gobierno y repudiado por gran parte de la Conferencia Episcopal, pese a ser el presidente, fue un exiliado más. De 1980 a 1984 vivió en Costa Rica, tras habersele denegado el asilo político en El Salvador.

Pero no sólo escribió, aquel día también habló en la Catedral Metropolitana, y dijo:

… Hay gente que murió por un ideal. Y los verdugos fueron muchas veces instrumentos. La conversión es necesaria, y nos toca abrir los espacios para estimularla. No se trata de aceptar los hechos simplemente. Es menester reflexionar y recuperar los valores. queremos contribuir a la construcción de un país distinto. Por eso recuperamos la memoria del pueblo. Este camino estuvo y sigue estando lleno de riesgos, …

Lamentablemente tenía toda la razón cuando hablaba de los peligros que entrañaba la recuperación de la memoria histórica. Él sabía. Ese día se firmó su sentencia de muerte. Hay quien sigue queriendo aceptar los hechos y no revolver el pasado.

Dos días después, el domingo 26 de abril de 1998, aparecía muerto. Totalmente desfigurado.

Le dejaron, como a Guatemala, irreconocible.

Constitución del contratista

Un día como hoy del año 1540 se funda la ciudad de San Juan de la Frontera de Huamanga. Los españoles ascendieron hasta los casi tres mil metros de altitud donde se encuentra para asesinar, violar y esclavizar a todo indígena que por allí estuviera.

Pronto apresaron a los más despistados, tuvieron que subir a las montañas a capturar al resto que allí se refugiaban. Sin embargo, no era el ejército regular quien realizaba semejante proeza, sino que fueron particulares los que acudieron a la convocatoria real.

¿El pago por los servicios?, todo aquello que pudiesen saquear y violar. Los indígenas, que pasaron a convertirse en existencias, comenzaron a optar por el suicidio antes que el sometimiento a una vida de esclavitud. Tal falta de consideración hizo que el negocio perdiese gran parte de su rentabilidad.

En esta ciudad se libraría la batalla que le otorgaría la independencia al Perú. La batalla de Ayacucho, en 1824

En la guerra de Irak, había cien mil contratistas por los ciento treinta mil soldados allí desplegados.  En 2007, los guardias de Seguridad privados empleados por compañías como Blackwater o Dyncorp ganaban 1.222 dólares al día. Un sargento del ejército, entre 140 y 190 dólares al día.

Una vida de golpes

Benita quedó huérfana a los pocos años de edad. A los seis años, Benita ya sabía hacer queso, jabón, ordeñar vacas, sembrar el campo, elaborar dulces y muchas otras actividades más. Tuvo a su hermana como maestra. Aunque suplía las carencias de su instinto pedagógico con insultos, golpes y palizas.

A Benita le dieron palizas sus dos hermanas mayores, le robó su abuela, le pegaron sus maridos y fue víctima de abusos sexuales.

Nunca pisó una escuela y hasta los 29 años no aprendió a leer y a escribir. Aunque antes de eso ya era habitual oradora en los mítines del Partido Comunista de México.

Hasta 58 veces fue detenida por la policía, con sus consiguientes palizas nuevamente. Éstas en vez de labores del campo, le enseñaron a luchar por la baja maternal, las ocho horas de trabajo, la igualdad de derechos, la libertad de expresión, el sufragio femenino, …

Benita Galeana moría un día como hoy del año 1995, a los 91 años de edad como un símbolo del feminismo.

José Carlos Mariátegui

A José Carlos Mariátegui un accidante le robó gran parte de su infancia. Pasó cuatro años en un hospital teniendo que abandonar sus estudios. Desde ese momento se convirtió en autodidacta, leía y estudiaba lo que sus inquietudes le dictaban.

A los catorce años empezó a trabajar, de recadero, en un periódico. Llevaba los artículos desde la redacción a la maquetación. Un día incluyó uno propio en el montón, bajo pseudónimo. Al día siguiente se convirtió en periodista. Fue Juan Croniqueur, Monsieur de Camomille, Kundall, El Cronista criollo, … muchos nombres tuvo antes de poder firmar como José Carlos Mariátegui.

En los años posteriores fundó varios periódicos y revistas, puso la voz a las reivindicaciones obreras y estudiantiles. Se pronunció con firmeza contra el militarismo y mostró la mayor sensibilidad con el indigenismo.

A estas alturas se había vuelto realmente incómodo para el gobierno, así que éste con la mayor de las diplomacias lo envió al exilio. Viajó por media Europa. Estuvo en la toma de las fábricas en Turín por los obreros, vio nacer el Partido Comunista italiano, aprendió varios idiomas y descubrió el marxismo.

De vuelta a Perú funda Amauta, y con instinto profético, el día de la presentación anuncia:

No hay que ser muy avispado para saber que a Perú le nace una revista histórica.

32 números dura la revista hasta que es clausurada por el gobierno, denunciando un complot comunista para tomar el poder en Perú.

José Carlos fundaría el Partido Socialista de Perú dos años antes de morir, un día como hoy del año 1930. Tenía 36 años.

Mariátegui desde muy pequeño se quedó cojo, a causa de su enfermdad, de la pierma izquierda. Se ve que se le extendió a la cabeza y le contagió las ideas.